Conozcamos, cuidemos y construyamos la #Primaria

primary 2

La denominación de “primaria” para una parte de la atención que prestan o de la intervención que realizan determinados servicios públicos se utiliza, sobre todo, en los ámbitos de la salud, la educación y los servicios sociales. Si bien ese adjetivo tiene en cada caso connotaciones algo diferentes, en los tres mencionados lo asociamos a conceptos como proximidad, accesibilidad y personalización. Así, la atención primaria de salud, la educación primaria y los servicios sociales de atención primaria podrían entenderse como la principal interfaz de contacto y primera instancia de servicio de sus respectivas ramas del sistema de bienestar para el conjunto de la población y para cada una de las personas (con un planteamiento abarcador, de comprensividad).

En los modelos de bienestar de mayor consenso en las correspondientes comunidades de conocimiento estas ramas de la protección social (y otras) se postulan como universales, de suerte que podría decirse que en la primaria (sea sanitaria, educativa o de servicios sociales) nos encontraríamos (o por la primaria pasaríamos) más o menos todas las personas (en función de nuestras correspondientes necesidades), teniendo la primaria importantes dimensiones de prevención y promoción. A partir de ahí parece lógico que, sin detrimento de dicha universalidad, los itinerarios que podamos seguir en cada una de las ramas nos puedan ir llevando desde la primaria hacia servicios (sanitarios, educativos o sociales) más especializados y, por lo tanto, dirigidos a segmentos poblacionales más reducidos.

Por todo lo anterior es lógico y beneficioso que la primaria (sanitaria, educativa o de servicios sociales) tenga una referencia territorial (territorialidad) relativamente reducida y que tengamos más a mano, por ejemplo, los centros de salud, las escuelas o los servicios sociales de base, de carácter primario, que los hospitales, las universidades o servicios sociales considerados especializados. En todo caso, fenómenos como la prestación de servicios a domicilio o en la calle o su digitalización están alterando la relación entre la prestación de servicios (sanitarios, educativos o sociales) y el territorio. Sea como fuere, tanto mediante la cercanía física como a través del acceso digital, la clave es que la estructuración de los servicios posibilite la continuidad y longitudinalidad de los procesos de relación (atención sanitaria, acción educativa o intervención social) entre profesionales y población, entre los servicios y la comunidad.

Desde las funciones de regulación y planificación, a la hora de ubicar dentro o fuera de la primaria unas u otras actividades, contenidos, estructuras o tecnologías no hay nada que, por esencia, deba o no pertenecer a la primaria. El dinamismo, la flexibilidad y la plasticidad, por tanto, caracterizan la historia de la primaria, así como la necesidad de que esté bien integrada vertical o intrasectorialmente con las otras partes dentro de cada rama de servicios (sanitarios, educativos o sociales). Por otro lado, la masa crítica de servicios primarios y la consiguiente proximidad física e incardinación territorial de sus estructuras y profesionales son, sin duda, elementos facilitadores de la integración horizontal o intersectorial entre las diferentes ramas de la acción pro bienestar y, en definitiva, de una atención tan integrada como sea necesaria para todas y cada una de las personas en cada momento de nuestro ciclo vital. La integración vertical y horizontal es coherente con planteamientos y prácticas de colaboración participativa.

Diríamos que esta estructura integrada de atención, la primaria, esa red de bienestar social de proximidad (universal, resiliente, accesible, colaborativa, protectora, preventiva y promotora) puede ser vista como una de las características fundamentales de nuestro modelo social en el siglo XXI. Constructora de comunidad en tiempos de individualización, vertebradora del territorio en tiempos de digitalización y generadora de equidad en tiempos de mercantilización.

Profesionales y ciudadanía: cuidemos y construyamos, cada día, la primaria.

¿Podremos acudir a los servicios sociales si llegamos a necesitar cuidados de larga duración?

Futuro

Intencionadamente, la pregunta que da título a esta entrada se imagina formulada por personas que, en este momento, no sienten la necesidad de recibir cuidados con continuidad por parte de otras, que tienen algún grado de preocupación por las respuestas o soluciones que tendrán a su disposición en nuestro entorno en el caso de llegar a la percepción de dicha necesidad y que dudan si los servicios sociales podrían ser el lugar social de referencia al que dirigirse en esa eventualidad.

Quizá lo primero que haya que decir a esas personas es que, si esa situación de percepción de necesidad de cuidados continuados les sobreviene a corto plazo, lo más probable es que no puedan llegar a recibir apoyos significativos por parte de los servicios sociales. Sólo una minoría de esas personas llegaría a contar con los servicios sociales como respuesta significativa a su necesidad de cuidados y seguramente de forma que sería valorada como tardía, limitada, insatisfactoria y costosa por la mayoría de ellas.

Si se extrañan, habrá que explicarles que nuestros servicios sociales públicos (y en este ámbito la oferta mercantil tampoco está muy desplegada) están configurados para proporcionar cuidados (y otros muy diversos apoyos, prestaciones o intervenciones), en el mejor de los casos, si y sólo si a la persona no le queda otro remedio. Es decir, no están pensados como primera alternativa u opción de referencia sino como último recurso. Han de entender, por tanto, que nuestros servicios sociales no se han desarrollado como una respuesta normal a la necesidad de cuidados de larga duración sino como un mecanismo para que las personas que necesiten dichos cuidados (y otras) no lleguen a situaciones de grave exclusión social.

A partir de ahí cabe preguntarse si los servicios sociales podrían desarrollarse en los próximos años para llegar a ser ese ámbito de referencia más o menos general para la necesidad de cuidados de larga duración en nuestro país. Ante esta pregunta, cabría responder que no es imposible pero que parece poco probable. Si analizamos y comparamos las curvas de crecimiento de los servicios sociales de responsabilidad pública y de aumento de las necesidades de cuidados de larga duración, la impresión es que, a duras penas, nuestros sistemas públicos de servicios sociales consiguen mantenerse en esa función residual que hemos mencionado, sin avances consolidados ni señales creíbles en otro sentido.

Es muy defendible que una parte de quienes trabajamos en los servicios sociales intentemos transformarlos en un dispositivo más o menos universal de respuesta pública, entre otras, a la necesidad de cuidados de larga duración pero, desde la honestidad intelectual, debemos expresar con claridad a las personas que no los conocen y que, antes o después, pueden tocar a nuestra puerta con esa demanda que estamos muy lejos de serlo y que no estamos caminando, precisamente, hacia ese, seguramente deseable, horizonte.

Nueva documentación subida a fantova punto net en 2021

2021a

A lo largo del año 2021, en los diversos apartados de esta web, se han subido los siguientes documentos (clicar para abrirlos):

Consideraciones sobre la proposición de ley de medidas de gestión de la pandemia de la covid-19

Impulsando ecosistemas de conocimiento para las políticas de inclusión social

Políticas de cuidado: comunidades que cuidan

Qué Administración necesitamos para implementar las políticas que atiendan a los nuevos riesgos sociales

El reto de los servicios sociales ante el pacto intergeneracional (presentación)

El reto de los servicios sociales ante el pacto intergeneracional

Glosario en intervención social

Construir fraternidad: los cuidados y la agenda comunitaria del bienestar

Los centros sociales de personas mayores

Los centros sociales de personas mayores (publicado)

Hariak. Estrategia de Gipuzkoa ante las soledades. Documento de bases

Además, se han incorporado 63 entradas de blog y 18 videos y se ha llegado a un acumulado de 734.000 descargas de documentos.