Debatiendo sobre inclusión

Manos 2

En una conversación mantenida anteriormente en este blog dejábamos pendiente volver sobre la cuestión de la inclusión social (que comprendería la inclusión laboral, la inclusión económica, la inclusión relacional y otras). En nuestro entorno, con frecuencia, el debate al respecto surge en referencia a la decisión tomada recientemente de sacar el grueso de la gestión de las prestaciones económicas de garantía de ingresos de los servicios sociales y encomendársela a los servicios de empleo. El asunto es muy complejo para despacharlo en una entrada de blog, pero intentaremos hacer algunas reflexiones, abiertas a continuar el debate.

Desde mi punto de vista, la decisión mencionada tenía que ver con la sobrecarga que suponía para los servicios sociales la gestión de dichas prestaciones económicas. Sobrecarga derivada de la fragilidad de nuestro sistema público de servicios sociales y de los retos crecientes que éste tenía en su cometido específico que es, a mi entender, ocuparse de la interacción de las personas, esto es, de su autonomía funcional e integración relacional (o comunitaria). No desconozco que había otras justificaciones (complementarias y razonables) para dicha decisión: la oportunidad de mejorar la gestión de las prestaciones en el nuevo servicio vasco de empleo unificado, la potenciación de las sinergias entre garantía de ingresos e inclusión laboral…

A día de hoy, según mi percepción, predominan las valoraciones negativas acerca de la citada decisión y sus consecuencias. Muchas de ellas basadas en datos y argumentos sólidos, sin duda. Se desliza, sin embargo, en ocasiones, una idea que quisiera cuestionar. La idea de que la inclusión social corresponde a los servicios sociales o, al menos, que éstos han de estar antes, por delante o por encima de otros en los procesos de inclusión social. Entiendo que no es así. Los servicios sociales se pueden ocupar de la inclusión relacional o comunitaria y los servicios de empleo de la inclusión laboral, mientras que la inclusión económica mediante la garantía de ingresos mínimos puede organizarse de diferentes maneras (dado que no parece aconsejable, hoy y aquí, crear una estructura específica para su gestión). Todas ellas juntas, junto con la inclusión educativa, sanitaria y residencial pueden dar como resultante la inclusión social, que es un proceso muy complejo con una gran dimensión estructural.

Podemos debatir sobre la política de inclusión social y sobre la manera de organizarla apoyándonos en los diferentes ámbitos sectoriales. Debemos discutir sobre ulteriores mejoras o replanteamientos en el diseño y la gestión de nuestras prestaciones económicas de garantía de ingresos. Pero, a mi entender, sin perder de vista que cada sistema de servicios (sanitario, de servicios sociales, de empleo, educativo…) tiene su parte específica de contribución al objetivo común de la inclusión social, ante la cual no hay un sistema más responsable que el otro. La gestión de las diferentes prestaciones económicas de garantía de ingresos se puede diseñar, repartir y mejorar de muchas maneras, a mi juicio, siempre y cuando no olvidemos ese principio.


  1. Estando muy de acuerdo en la reflexión de fondo, sobre las competencias y ámbitos de trabajo para la inclusión social, matizaria un aspecto institucional de la transferencia de las Rentas de garantía de ingreso desde los servicios sociales a los servicios de empleo: La consolidación de un servicio o prestación mediante un modelo, con el tiempo se anquilosa y supone una mecanizacion del mismo que pudiera redundar en un mal uso o quedar desvirtuado. Si además, los organismos encargados de proveerlo, procuran un recorte de los mismos, no encuentran mejor manera que cambiar de ámbitos y burocratizar al ciudadano una garantia, convirtiéndola en el Dorado. Destapando casos de mal uso, pero llevándose por delante a miles de ciudadanos incapaces de conseguir una inclusion real.

  2. Estamos de acuerdo con Asier ,pero ademas de no contribuir esta situación a la Inclusión se esta logrando que muchos ciudadanos/as se queden fuera del sistema ,y sin posibilidad de buscar una solución a su situación .

  3. Estamos de acuerdo con Asier ,pero ademas de no contribuir esta situación a la Inclusión se esta logrando que muchos ciudadanos/as se queden fuera del sistema ,y sin posibilidad de buscar una solución a su situación .

  4. Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto en esta entrada… De hecho, sólo me gustaría añadir una cosa a partir de la cual yo sí defiendo, con todas las matizaciones que se quieran, claro, esa salida de la gestión de las ayudas (económicas, laborales) de los servicios sociales.

    Y es porque, precisamente, el grueso de los y las profesionales que componen el sistema de servicios sociales (provinientes de la Educación Social, del Trabajo Social, de la Psicología, etc… ) no se han formado, a mi modo de ver, para realizar un trabajo que, seguro, puede calcular una máquina, un prdenador, una tabla de Excell y que, al fin y al cabo (y admitiendo que puedo pecar de reduccionista) consiste en comprobar unos ingresos con unas tablas o cosas así.

    Es decir, las educadoras sociales, psicólogas o trabajadoras sociales se han formado para trabajar, como dice el artículo en la interacción con la persona, en las competenmcias personales, a través del establecimiento de un vínculo, etc…

    Un saludo!!

  5. Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto en esta entrada… De hecho, sólo me gustaría añadir una cosa a partir de la cual yo sí defiendo, con todas las matizaciones que se quieran, claro, esa salida de la gestión de las ayudas (económicas, laborales) de los servicios sociales.

    Y es porque, precisamente, el grueso de los y las profesionales que componen el sistema de servicios sociales (provinientes de la Educación Social, del Trabajo Social, de la Psicología, etc… ) no se han formado, a mi modo de ver, para realizar un trabajo que, seguro, puede calcular una máquina, un prdenador, una tabla de Excell y que, al fin y al cabo (y admitiendo que puedo pecar de reduccionista) consiste en comprobar unos ingresos con unas tablas o cosas así.

    Es decir, las educadoras sociales, psicólogas o trabajadoras sociales se han formado para trabajar, como dice el artículo en la interacción con la persona, en las competenmcias personales, a través del establecimiento de un vínculo, etc…

    Un saludo!!

  6. Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto en esta entrada… De hecho, sólo me gustaría añadir una cosa a partir de la cual yo sí defiendo, con todas las matizaciones que se quieran, claro, esa salida de la gestión de las ayudas (económicas, laborales) de los servicios sociales.

    Y es porque, precisamente, el grueso de los y las profesionales que componen el sistema de servicios sociales (provinientes de la Educación Social, del Trabajo Social, de la Psicología, etc… ) no se han formado, a mi modo de ver, para realizar un trabajo que, seguro, puede calcular una máquina, un prdenador, una tabla de Excell y que, al fin y al cabo (y admitiendo que puedo pecar de reduccionista) consiste en comprobar unos ingresos con unas tablas o cosas así.

    Es decir, las educadoras sociales, psicólogas o trabajadoras sociales se han formado para trabajar, como dice el artículo en la interacción con la persona, en las competenmcias personales, a través del establecimiento de un vínculo, etc…

    Un saludo!!

  7. Estamos de acuerdo con Asier en lo que comenta .
    También queremos añadir que con la mala praxis que se realiza desde diferentes organismos ,las personas vagan de un lado a otro con la documentación y muchas de ellas lejos de terminar el proceso incluidos se quedan fuera del sistema ,sin posibilidad de retornar a él.
    Lo ideal no cabe duda que seria una autentica coordinación en todos los campos de los que parte una Renta de Garantía .
    Pero la realidad es otra muy distinta ,mientras los organismos de los cuales depende la Renta de Garantía de Ingresos, no mantengan una mínima coherencia sobre dicha Renta, que por otro lado es básica, para que las personas que están en exclusión social se reincorporen, poco o nada se podrá realizar desde los servicios sociales .
    Lo mas importante es la persona . Si toda la coordinación se realiza centrándose en cada una de las personas ,partiendo de que al final cada una de esas personas al final del proceso obtengan herramientas para no caer en la misma situación .

  8. Solamente un par de cosas, al hilo de la entrada:
    Si apostáramos por una renta básica universal , muchas de las prestaciones con su burocracia, papeles y más papeles que hay que gestionar, con sus contraprestraciones,que hay que controlar etc., no estaríamos en este punto y los agentes de la acción social estaríamos haciendo realmente eso, intervención social.
    Y dos, y siguiendo a mi amiga Gloria (sabia en estas lides) , los servicios sociales no son ni pueden ser ni una “caja de Pandora” donde entran todo y todas las personas que caen del resto de sistemas (laboral, educativo, sanitario, etc.) y se quedan porque los servicios sociales se convierten en ommipotentes, sino que las personas que caen del resto de sistemas en los servicios sociales, están un “ratito” y uno de los objetivos fundamentales de estos será que estas personas se incorporen a los sistemas de donde han salido y cuando las personas salen de estos sistemas por problemas estructurales, como se dan en la actualidad habrá que apostar porque estas situaciones se resuelvan en los propias sistemas, también.

    Interesantes reflexiones. Eskerrik asko
    Inés

  9. Solamente un par de cosas, al hilo de la entrada:
    Si apostáramos por una renta básica universal , muchas de las prestaciones con su burocracia, papeles y más papeles que hay que gestionar, con sus contraprestraciones,que hay que controlar etc., no estaríamos en este punto y los agentes de la acción social estaríamos haciendo realmente eso, intervención social.
    Y dos, y siguiendo a mi amiga Gloria (sabia en estas lides) , los servicios sociales no son ni pueden ser ni una “caja de Pandora” donde entran todo y todas las personas que caen del resto de sistemas (laboral, educativo, sanitario, etc.) y se quedan porque los servicios sociales se convierten en ommipotentes, sino que las personas que caen del resto de sistemas en los servicios sociales, están un “ratito” y uno de los objetivos fundamentales de estos será que estas personas se incorporen a los sistemas de donde han salido y cuando las personas salen de estos sistemas por problemas estructurales, como se dan en la actualidad habrá que apostar porque estas situaciones se resuelvan en los propias sistemas, también.

    Interesantes reflexiones. Eskerrik asko
    Inés

  10. Un saludo cordial. He visto su información y me parece muy interesante, además desde la posicion incluyente, donde nos corresponde como profesionistas (y seres humanos) el trato y la plena participación de todos, independientemente de las condiciones biológicas, de género, de origen etnico etc.

    Me gustaría solicitarte de manera atenta poder utilizar la imagen que tienes en este documento (un arbol con siluetas de manos como ramas), con la finalidad de enmarcar e ilustrar el programa para la inclusión y la equidad de las Escuelas en el Estado de México. Atento a tus comentarios te envío un saludo afectuoso.
    Israel Salazar Martínez

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