Contra la dependencia

Reanudado el Servicio de Ayuda a Domicilio a los vecinos en La Unión

¿Os imagináis que en lugar de hablar del sistema educativo habláramos de “sistema de analfabetismo”? ¿O que en el Gobierno hubiera un “Departamento de Chabolismo”? ¿O que la Tesorería Nacional de la Seguridad Social se llamara “Tesorería Nacional de la Pobreza Económica”? Pues algo parecido es lo que hacemos o nos pasa cuando, en lugar de hablar de los servicios sociales, hablamos de “la dependencia”.

La dependencia funcional existe, no cabe duda. Es la situación (dinámica y modificable) en la que nos encontramos cuando, por limitaciones en algunas de nuestras capacidades, necesitamos cierta ayuda externa para realizar determinadas actividades. Como es obvio, la prevención y el abordaje de las situaciones de limitación funcional requiere, entre otros, el concurso de las diferentes políticas sociales: sanidad, educación, servicios sociales, empleo, vivienda y garantía de ingresos.

Los servicios sociales tienen como misión brindar apoyos y cuidados para promover la autonomía de todas las personas en su vida diaria, en el seno de relaciones familiares y comunitarias. Por ello son, por definición, fundamentales en la prevención de la dependencia funcional (y también de otros tipos de dependencia). Igualmente han de ser claves en la promoción del autocuidado y del cuidado primario (familiar y comunitario) de las personas en situación de dependencia funcional y en el apoyo a las personas que cuidan a estas personas y a otras (por ejemplo, a todas las criaturas). Los servicios sociales son, también, los competentes para la prescripción, en su caso, de algunos productos de apoyo y de cuidados profesionales (entre otros apoyos) para las personas en situación de dependencia en su vida comunitaria.

A la vez que comprendemos la diversidad funcional y la interdependencia de todas las personas como inherentes al hecho humano, luchamos contra la (no deseada y no deseable) dependencia funcional, como lo hacemos contra el desempleo o la enfermedad. Flaco favor hacemos a los servicios sociales si los invisibilizamos (al no nombrarlos), si reducimos su alcance (olvidando que son para todas las personas en diversas situaciones) y si los nombramos por algo que sucede (la dependencia) cuando no logran uno de sus objetivos.

Utzi erantzuna

Zure helbide elektronikoa ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude

CAPTCHA image
*

Ondorengo XHTML etiketa eta atributuak erabil ditzakezu: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

WP-SpamFree by Pole Position Marketing