Por qué los servicios sociales no pueden (no deben intentar más) hacerse cargo de la exclusión social

Seis pilares

El viejo contrato social de la sociedad industrial incorporaba un sistema público contributivo de protección social para los varones empleados y para las mujeres (proveedoras de cuidados y apoyos familiares y comunitarios) y las descendientes vinculadas a dichos varones. Dicho sistema ofrecía aseguramiento, básicamente con dinero, frente a riesgos que se entendían y trataban como relativamente tasados o acotados (así la enfermedad, el desempleo o la jubilación). En ese marco se asumía que la asistencia social o, después, los servicios sociales se harían cargo (en forma no contributiva) de determinadas minorías especialmente vulnerables (identificadas previamente en forma de colectivos especiales) que pudieran quedar fuera del mencionado paraguas protector y, en definitiva, excluidas del sistema social.

En buena medida por el éxito relativo de ese modelo social, accedemos a la llamada sociedad del riesgo, en la que fenómenos como la sociedad del conocimiento, la globalización económica, la crisis de los cuidados, la individualización de trayectorias, los derechos sociales o la encrucijada ecológica determinan que los procesos de exclusión social se tornen crecientemente diversos, complejos, sistémicos y virales:

  • Diversos, porque se multiplican los factores o situaciones generadoras de exclusión social, que se entrecruzan entre sí.
  • Complejos, porque dichas situaciones de exclusión se combinan con factores generadores de empoderamiento e inclusión, apareciendo nuevas y desconocidas trayectorias, perfiles o segmentos de población excluida y demandante de inclusión.
  • Sistémicos, porque la exclusión social se revela como crecientemente estructural y no necesariamente se limita a colectivos minoritarios.
  • Virales, porque la exclusión puede propagarse con rapidez y presentarse de forma inesperada en la vida de personas que se creían a salvo de ella.

En ese contexto, unos servicios sociales que quieran (de iure o de facto) perseverar en el encargo del manejo de la exclusión social se ven sometidos a tensiones irresolubles y crecientes. Como decíamos en un seminario reciente, la prevención y abordaje de la exclusión social es, por igual, responsabilidad de todos los ámbitos: una situación que se presenta como exclusión laboral puede beneficiarse de una intervención educativa; otra que emerge como aislamiento relacional puede ser abordada desde el sector de la vivienda; la que se manifiesta en el ámbito de la convivencia en el espacio público quizá requiera la atención desde el sector sanitario; aquella que aparece como carencia de recursos económicos para la subsistencia puede requerir de la protección judicial que acote y promueva la autonomía de la persona; y así sucesivamente.

El reposicionamiento de los servicios sociales, abandonando el no-lugar residual de la pretendida (e imposible) especialización en la exclusión social para identificar, viabilizar y visibilizar su indispensable aporte específico (interacción: autonomía funcional/integración relacional) para todas las personas, requiere políticas claras y complicidad intersectorial y, en cualquier caso, no es tarea fácil. Sin embargo, sentimos que cada día que pasa se torna más necesario y urgente.

(Reflexiones en la preparación de una nueva edición del seminario intersectorial del Ayuntamiento de Bilbao y EAPN que empieza el 8 de noviembre y de la jornada prevista para el 24 de noviembre en Vilanova i la Geltrú).


  1. Para hacerse cargo de la exclusión social, los servicios sociales deben ser un producto de la coordinación de recursos de los ministerios de educación, de trabajo y de desarrollo social. De esta manera las personas usuarias ingresan a un sistema de inclusión social que evalúa sus potencialidades personales, lo capacita en lo que el Mercado Laboral precisa y lo acompaña desde el desarrollo social mientras se incorpora al sistema laboral. En la realidad los servicios sociales funcionan en el subsuelo de los presupuestos y descolgados del sistema laboral.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

CAPTCHA image
*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

WP-SpamFree by Pole Position Marketing