Emergencia humanitaria y sistema de bienestar

Begirada

En estos tiempos de emergencia social global la conciencia ciudadana debe conducir al compromiso institucional y social en la respuesta eficaz a las personas que buscan asilo. Sin embargo, sería un error pensar que dichas soluciones puedan ser espontáneas y coyunturales. En momentos como estos es precisamente cuando debemos tomar más conciencia de la importancia de los sistemas públicos de bienestar para la constitución de sociedades integradas y sostenibles, de comunidades políticas capaces de hacer frente de forma eficaz, solidaria y humanitaria, también y especialmente, a los nuevos riesgos sociales en el proceso de globalización.

Nuestros sistemas y políticas públicas de bienestar nos dan un armazón imprescindible como sociedad para sentirnos capaces de garantizar la sostenibilidad de la vida de las personas que llegan a refugiarse a un determinado país, del mismo modo que deben garantizar los derechos sociales para el conjunto de personas residentes en cada comunidad. Frente a visiones irresponsables que desprecian el papel de los poderes y administraciones públicas, los nuevos riesgos sociales, tanto locales como globales, obligan a reforzar el imprescindible rol estratégico del Estado como gestor de la complejidad.

En este contexto, se debe poner de manifiesto tanto la crueldad como la inutilidad de los discursos y estrategias basadas en poner obstáculos a las personas, pensando que el bienestar de un determinado grupo humano debe ser defendido de la pretendida amenaza de otras personas, que quieren –legítimamente– disfrutarlo también. La visión ha de ser la contraria. La sostenibilidad social será global o no será. En este mundo que compartimos, el futuro es de las sociedades capaces de acoger e integrar a quienes llegan a ellas y de cooperar y posicionarse en el ámbito internacional.

Hemos de redoblar, por tanto, la apuesta por seguir construyendo y universalizando el sistema de bienestar. Un sistema de bienestar que organiza respuestas eficientes y garantiza derechos universales en los grandes ámbitos en los que se estructuran las necesidades humanas (sanidad, vivienda, empleo, servicios sociales, educación o garantía de ingresos para la subsistencia) y que es compatible y sinérgico con otras formas y cauces de expresión y organización de la responsabilidad individual y colectiva con la sostenibilidad de la vida que compartimos en este mundo común.

(Escrito para begirada.org,)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CAPTCHA image
*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

WP-SpamFree by Pole Position Marketing