Por una política social de vivienda

Housing

Apoyándonos en la teoría de las necesidades humanas y el concepto de desarrollo a escala humana, de autores como Manfred Max Neef o Antonio Elizalde, cabe referirse a la vivienda como satisfactor de una necesidad fundamental y universal y decir que, como todo satisfactor de una gran necesidad humana, puede y debe ser sinérgico con otros satisfactores. El carácter altamente sinérgico del alojamiento en relación con otros bienes protegidos y promovidos por otras políticas de bienestar hace que algunos movimientos sociales y personas expertas afirman que, al menos en algunos casos, la vivienda es lo primero (housing first). Ciertamente, es difícil cuidar de la propia salud, estudiar o conservar un empleo (y, finalmente, tener calidad de vida, bienestar o felicidad) en una situación de vulnerabilidad o exclusión residencial.

Sea como fuere, junto a esta importancia nuclear del alojamiento y la vivienda para la dignidad humana y para la calidad y sostenibilidad de la vida de cualquier persona, hay otras peculiaridades de este bien que han llevado, históricamente, a que sea propuesto y tomado como objeto de una política social sectorial. Así, por ejemplo, cabe referirse a la especial importancia estratégica de la vivienda para la emancipación y el lanzamiento de proyectos de vida de la gente joven. Si la vivienda es un bien de primera necesidad para todo el mundo, el acceso a la vivienda de las personas jóvenes les condiciona en un momento en el que, en buena medida, se juegan la definición y el impulso de su proyecto de vida en aspectos tan fundamentales como la formación de una nueva familia nuclear o el inicio de su carrera profesional y trayectoria laboral.

Por otra parte, desde un punto de vista moral, hay que recordar que una parte importante del valor (y el precio) de la vivienda lo constituye, frecuentemente, el valor (y el precio) del suelo y, cuando el suelo es privado, hay que preguntarse cuándo, cómo y por qué alguien se apropió de ese suelo (porque evidentemente, no lo produjo) y en qué medida el precio del suelo responde a alguna agregación de valor o no. El valor del suelo, por otra parte, depende en buena medida de actuaciones o expectativas de actuaciones públicas de calificación, urbanización, planificación de transporte público o equipamientos. Por tanto, incluso en las circunstancias en las que nos apropiamos legalmente de una vivienda, cuando se puede considerar, legítimamente, como un bien (privado) de una persona o una familia, no se puede desconocer la especial contribución colectiva, común o pública en la formación o valorización de ese bien.

Además, en la vida de la mayoría de las personas y familias, la vivienda (en el caso de que la compren) es el bien más valioso o costoso que adquieren, la principal inversión que realizan y, por ello (y por efectuarse muchas veces en un momento temprano de la trayectoria adulta de la persona), es muy usual que se endeuden para un tiempo, lo cual hace que se opere, a la vez, en dos mercados: el de la vivienda y el financiero, con las correspondientes interacciones entre ambos. Este valor (y precio) comparativamente alto de la vivienda (en relación con el resto de bienes y servicios que puede adquirir una persona en su vida), unido a la heterogeneidad de las viviendas (cada vivienda es diferente a otra, prácticamente), introduce en el mercado de la vivienda una notable asimetría de información y poder, máxime cuando, por la parte de los consumidores, tenemos a individuos o familias (particulares) que, además, van a acudir a ese mercado pocas veces en su vida y, por la parte de los proveedores, a poderosos agentes con un importante peso en la economía y notables conexiones en lo que se ha denominado el conglomerado, entramado o complejo FIC (inmobiliario, de construcción y financiero).

(Así comienza una entrada escrita para el blog de la Fundación Hugo Zarate, que puede leerse completa aquí.)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CAPTCHA image
*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

WP-SpamFree by Pole Position Marketing