Trabajo social, servicios sociales, políticas sociales

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Podríamos decir que el adjetivo social nos resulta tan imprescindible como traicionero. En el capítulo 3 de Diseño de políticas sociales hacemos un repaso de los sentidos en o por los que denominamos sociales a unas determinadas políticas: redistributivo, igualitario, equiparador, asegurador, proveedor, promotor y protector del capital humano, gestor de situaciones de riesgo o exclusión y constructor de comunidad.

Por otra parte, si denominamos sociales a unos determinados servicios y, a la vez, decimos que la política de servicios sociales no es sino una de las ramas o sectores de la política social (junto a la educativa, la sanitaria u otras), habrá que entender que en la expresión servicios sociales el adjetivo social se utiliza en un sentido más restringido o acotado que en la expresión política social. La propuesta que se hace en el mencionado libro es entender los servicios sociales como aquellos cuya finalidad u objeto principal es promover y proteger la interacción de las personas (definida en términos de autonomía funcional e integración relacional).

Posiblemente la amplitud u holgura que adopta el adjetivo social en las diferentes expresiones revisadas no puede entenderse sin analizar el contexto en el que se han ido construyendo tanto las realidades nombradas como los conceptos correspondientes.

¿Y el trabajo social? Nos arriesgaríamos a afirmar que se trata de una disciplina y una profesión que cabe considerar como eje central configurador en el ámbito de los servicios sociales y como apoyo complementario imprescindible en las otras ramas de la acción pro bienestar, en las otras políticas sociales (como vivienda, empleo, garantía de ingresos, educación o sanidad), además de hacer aportaciones valiosas en otros sectores de actividad.

Posiblemente el futuro desarrollo del trabajo social como área y forma de conocimiento y como herramienta de diagnóstico, prescripción e intervención dependerá en alguna medida del acierto de las trabajadoras y trabajadores sociales y de las organizaciones que las agrupan y forman en lograr un equilibrio dinámico entre la dedicación prioritaria a lo social en sentido más restringido (interacción como autonomía funcional e integración relacional) y la atención complementaria a lo social en el sentido más amplio, al que hemos hecho referencia.

Es mucho lo que el resto de profesiones y disciplinas implicadas en las intervenciones y políticas sociales han recibido y aprendido del trabajo social. Es mucho lo que quienes no somos trabajadoras o trabajadores sociales esperamos seguir recibiendo y aprendiendo de quienes en estos días celebráis, con justificado orgullo, vuestro Día Internacional.

Para ampliar los contenidos de esta entrada, se puede consultar los siguientes documentos de esta web

Algunas notas sobre la identidad profesional en el trabajo social

Investigación y conocimiento para la intervención social. Tareas pendientes

Construir una agenda en políticas sociales

Profundizaremos sobre todo esto, celebrando el Día Mundial del Trabajo Social en Valladolid el 19 de marzo (aquí) y en Lleida el 24 de marzo de 2015 (aquí).